Glucosa basal. Conoce los niveles normales, altos y bajos

Glucosa basal

La glucosa basal permite determinar la cantidad de azúcar presente en nuestro organismo. La glucosa funciona como una fuente de energía para casi todas las células, inclusive las del cerebro. La podemos obtener en nuestra alimentación, al consumir cereales, pastas, arroz, pan, frutas, entre otros.

Pero, además debemos tener mucho cuidado porque no podemos consumirla en exceso, ni muy poca. Debido a que, se debe tener un control adecuado para no causar daños ni ocasionar graves enfermedades.

¿Qué es la glucosa basal?

Se denomina glucosa al tipo de sustancia que está presente en el plasma sanguíneo, estando en ayunas. Asimismo, para determinar que está entre los niveles normales se realiza un análisis clínico llamado glucosa basal. El estudio se hace por medio de una muestra de sangre venosa. Se recomienda su extracción en el transcurso de la mañana, luego de descansar durante toda la noche.

Cuando se determine que sus resultados están alterados, se estaría en presencia de una posibilidad al padecimiento de diabetes tipo 2. Estas enfermedades del corazón, daño en los nervios, ceguera y fallas renales son las consecuencias del consumo inadecuado de azúcar.

La prueba se realiza en ayunas y los valores en el rango normal deberían oscilar entre 70 y 105 mg/dL. En este sentido, se debe también determinar la diferencia que puede tener en relación con la glucosa postprandial.Se trata de una muestra tomada después de un rato de haber consumido algún tipo de alimentos.

Glucosa alta o hiperglucemia

La glucosa basal puede determinar la presencia de una hiperglucemia, nivel de glucosa alto. Esto puede ocurrir, debido a ciertas condiciones que impiden que se procese o almacene de manera adecuada la glucosa. Es necesario conocer que el sistema endocrino es quien controla la azúcar necesaria para la obtención de la energía, lo que es indispensable para el funcionamiento de las células.

Además, una de las células importantes para regular y almacenar la azúcar de manera normal es la insulina. La misma se produce en el páncreas y si este presenta alguna falla es porque la glucosa está elevada. Por consiguiente, cuando los niveles sobrepasen los 110 mg/dL se consideran elevados y son indicio de hiperglucemia. Cuando están elevados generalmente pudiesen desencadenar lo siguiente:

Diabetes

La mayoría de las personas con la glucosa alta presenta una diabetes tipo 2. Aunado a esto se determina la edad, el sobrepeso, o si cuenta con antecedentes familiares de diabetes. Estas características se presentan en las personas cuando la producción de insulina está completamente baja.

Infecciones

Es común que se presente alguna infección en los niveles de glucosa en la sangre. Esto ocurre, cuando se encuentran elevados, y se le conoce como hiperglucemia temporal. ¿Por qué temporal? Debido a que luego de haber curado la infección los niveles vuelven a la normalidad

Diabetes gestacional

Se presenta en mujeres embarazadas, casi siempre solo se presenta durante el embarazo, luego del parto los valores se estabilizan.

Hiperglucemia alargada

Es la causante de pérdida de visión, insuficiencia renal y daños a otros órganos internos que forman parte del organismo.

Prevención

Cuando se trate de una infección o embarazo, es importante acudir al médico para que aplique el tratamiento adecuado e indique la aplicación de un estudio de glucosa basal. Por otra parte, se aconseja practicar ejercicio frecuentemente, para controlar la azúcar alta en la sangre. Debido a que, esto ayuda a prevenir complicaciones además de enviar oxígeno a los pulmones.

Niveles de glucosa bajos

Esta afección se conoce como hipoglucemia y se relaciona con los niveles de glucosa bajos en la sangre. La mayoría de las veces, se atribuye al mal funcionamiento del páncreas, ya que pudiese estar produciendo más insulina de lo normal. Se cree que una glucosa está baja cuando los valores están por debajo de los 70 ml/dL.

Entre las causas más comunes están:

  • Medicamentos como la Tolbutamida, Propranolol, Betabloqueantes, Sulfonilureas.
  • Desnutrición.
  • Alcohol
  • El azúcar (glucosa) del organismo se agota con demasiada rapidez.
  • La producción de glucosa en el cuerpo es muy baja y es liberada en el torrente sanguíneo con demasiada lentitud.
  • Se libera demasiada insulina en el torrente sanguíneo

Además al presentar esta glucosa baja puede ser indicio de:

  • Enfermedad de Addison.
  • Insuficiencia suprarrenal.
  • Fibrosarcoma.
  • Hipotiroidismo.
  • Cáncer de páncreas.

Valores de glucosa normales

Los niveles de azúcar en la sangre deben estar regulados por el buen funcionamiento del páncreas. Los cuales, pueden variar, luego de ayunar por un largo tiempo, incluso después de haber consumido alimentos. Sin embargo, dicha variación no es preocupante, ya que estos en el organismo son muy variantes. Por ello, la gran parte de los seres humanos presentan valores que oscilan entre 82 a 110 mg/gL.

Un nivel adecuado de glicemia en ayunas debe ser entre 70 y 99 mg/gL. Estas evaluaciones en ayunas se recomiendan en el caso de que se necesite detectar prediabetes. Es recomendable hacerlo cada 3 años, y a partir de los 45 años si es una persona sana. La glucosa normal se ubica en 140 mg/gL, de presentar un valor superior significaría que padece prediabetes. Por el contrario, si supera los 200 mg/gL, ya podría ser diagnosticado con diabetes.

Mantener el control sobre las azúcares en el organismo es muy esencial para evitar la diabetes y sus complicaciones. Cuando se realicen los análisis, y los valores estén al final del rango, el médico indicará un tratamiento para mejorar los niveles. En caso de persistir,  produciría deterioro cardiovascular, causando enfermedades cardiacas, hipertensión y problemas circulatorios.

¿Cómo controlar la glucosa?

Si se presenta los niveles de glucosa alterados, es necesario cambiar el estilo de vida inmediatamente. Por ello, se aconseja tomar en cuenta los siguientes consejos, que permitirán lograr estabilizar sus niveles.

  • Si existe sobrepeso, es necesario hacer lo posible por bajarlo.
  • Añadir fibras a la dieta, como cereales integrales, frutas y verduras.
  • Hacer ejercicios frecuentemente, como caminar o trotar, por lo menos media hora diariamente
  • No abusar del consumo de azúcar
  • Acudir al médico habitualmente
  • Realizar de manera frecuente exámenes de rutina
  • Cumplir con los tratamientos recomendados por el especialista

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